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Cultura

Secretaría de Cultura inaugura Pabellón de Ventanas Arqueológicas

Esta exposición gráfica repasa algunos de los hallazgos más importantes asociados a edificios del antiguo Recinto Sagrado

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En el marco de la conmemoración del quinto centenario de la toma de México-Tenochtitlan, la Secretaría de Cultura federal, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), inauguró este lunes el Pabellón de Ventanas Arqueológicas en la Casa del Marqués del Apartado.

Se trata de un recuento por los trabajos arqueológicos que han permitido desenterrar y exhibir, en lo posible, los vestigios del antiguo Recinto Sagrado que permanecen en el subsuelo del primer cuadro de la Ciudad de México.

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El coordinador general de Comunicación Social y Vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas; la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, y la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en compañía del director general del INAH, Diego Prieto Hernández, y la directora del Servicio Postal Mexicano, Rocío Bárcena Molina, efectuaron la apertura de este espacio en el emblemático edificio que ocupa la esquina de las calles Donceles y República de Argentina.

En representación del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez Cuevas señaló que esta apertura es un momento histórico “porque culturalmente estas ventanas están abriendo la luz a la antigüedad de esta ciudad, al mismo tiempo que este país está abriendo ventanas y puertas para comunicarse con el mundo”. 

Dijo que a veces se piensa que son vestigios arqueológicos del pasado, que son piedras muertas, ruinas, cuando en realidad son vestigios de lo que somos y de las culturas vivas de los pueblos originarios. 

“Las palabras que se escuchaban y resonaron en estas piedras aún se oyen en la superficie moderna de la Tenochtitlan de la Ciudad de México”.

Afirmó que México vive un proceso de renacimiento “desde abajo, desde sus clases populares, desde sus pueblos originarios, de la recuperación de las fiestas y que hacen orgullo cultural de lo que es México”.

Por su parte, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, destacó que estas ventanas que hay en el Centro Histórico de la capital mexicana “se van articulando como un gran museo subterráneo que honra a aquellas raíces resistentes. Los herederos que tallaron en piedra este país, el corazón de este país sobre el que estamos justamente situados el día de hoy siguen aquí como comunidades vivas, como comunidades palpitantes”, como un reconocimiento a la diversidad cultural, que es la mayor riqueza de México.

Agregó que la política cultural se había olvidado de dar a las culturas originarias ese respeto, por lo que, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador pone en el centro a aquellos que habían sido olvidados.

“Conmemoramos la historia y celebramos la resistencia, la de hace 500 años y la de hoy. Cinco siglos donde los pueblos originarios han padecido discriminación, rechazo, clasismo y racismo, cinco siglos también en los que la tarea cultural se fue olvidando justamente de esas raíces, para el Gobierno del Presidente de la República, aquellos olvidados están al centro, no podemos pensar en la recuperación, conservación o difusión del pasado prehispánico sin el conocimiento, respeto y, sobre todo, dignificación de las comunidades indígenas actuales”, dijo Frausto Guerrero.

Destacó que esta exposición también es un homenaje a hombres y mujeres que han dedicado su vida a la arqueología, la memoria, la investigación y la restauración; de igual forma, agradeció a las y los empresarios que han colaborado con el INAH para resguardar el patrimonio que se encuentra en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Por su parte, la jefa de Gobierno de la ciudad, Claudia Sheinbaum, apuntó que esta inauguración permite hacer una nueva lectura del pasado, a fin de reconocer la pluriculturalidad que conforma el México moderno y en contra del racismo, clasismo y discriminación. 

“El futuro de México radica entonces en el reconocimiento de su historia, la grandeza, la resistencia y la lucha cotidiana por un país donde nadie puede quedarse atrás; esa lucha no ha terminado. La transformación de México radica entonces también en la revisión de nuestra historia, lo que representan los pueblos originarios, lo que representa la riqueza de la cultura mexica, 500 años de resistencia”.

En tanto que el director general del INAH, Diego Prieto, explicó que el “Centro Histórico de la Ciudad de México es un área rica en patrimonio monumental que da cuenta de los siglos transcurridos desde la fundación de la gran Tenochtitlan, así como vestigios de la primera casa del México virreinal y del México independiente”. El pabellón que hoy se inaugura y las Ventanas arqueológicas, dijo, permiten avistar esta supervivencia.

“Hay todavía mucho por ser descubierto y estudiado”, señaló, al explicar que en los trabajos intervienen diversas áreas de la Secretaría de Cultura, del INAH y del Gobierno capitalino, lo que ha permitido que la vida urbana, económica y social de la Ciudad de México siga su marcha, garantizando al mismo tiempo el rescate, el cuidado y la conservación de su patrimonio, así como el acceso cuidadoso del público a estos bienes culturales, que nos dan sentido de origen e identidad y que asombran y enorgullecen a propios y extraños.

Complementada por cinco esculturas mexicas de gran formato, tres de ellas descubiertas en la Casa del Marqués del Apartado, así como por un par de cráneos procedentes del Huei Tzompantli, esta exposición, organizada por la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH y el Museo del Templo Mayor, se enmarca en las actividades conmemorativas de 2021, “Año de la Independencia y la Grandeza de México”.

Tres décadas de desenterrar la memoria

A su vez, este pabellón museográfico es un reconocimiento a los 30 años de labor del Programa de Arqueología Urbana (PAU), el proyecto fundado por el doctor Eduardo Matos Moctezuma para profundizar sobre la historia de siete siglos de ocupación en el perímetro que ocupó el Recinto Sagrado de Tenochtitlan, un área que hoy día abarca, por el sur, las calles Moneda y el frente de la Catedral Metropolitana; por el este, Correo Mayor y El Carmen; San Ildefonso y González Obregón, al norte, y Brasil y Monte de Piedad, al poniente.

En el recorrido inaugural, el responsable del PAU, Raúl Barrera Rodríguez, refirió que en el Centro Histórico de la capital existen 42 ventanas arqueológicas distribuidas en 16 inmuebles y en la vía pública, a través de las cuales se pueden admirar restos de templos y palacios mexicas, de casas solariegas de conquistadores españoles, de iglesias cristianas, casas del gobierno virreinal y vestigios del siglo XIX.

La ciudad que regurgita sus entrañas

La exposición Pabellón de Ventanas Arqueológicas, la cual se complementa con videos y maquetas, hace un repaso de los descubrimientos más relevantes en torno a los espacios que integraban el Recinto Sagrado de Tenochtitlan. En ese sentido, dentro de sus tareas de supervisión a obras de infraestructura que se realizan en el polígono de su competencia, el PAU ha sido el responsable de varios de estos hallazgos.

Entre estos se encuentran los vestigios del Calmécac, colegio donde estudiaban los nobles mexicas y, que desde 2012, pueden visitarse en el Museo de Sitio del Centro Cultural de España, en la calle Guatemala N° 18.

Esta misma calle ha sido pródiga para el proyecto, pues en el N° 16 descubrió gran parte del Templo de Ehécatl, al igual que restos de una cabecera de la principal cancha de Juego de Pelota del antiguo centro ceremonial. Asimismo, en Guatemala N° 24 localizó el Huei Tzompantli, dedicado al dios tutelar Huitzilopochtli.

El Pabellón de Ventanas Arqueológicas también hace referencia a importantes salvamentos arqueológicos anteriores a la instauración del PAU, en 1991, resaltando las excavaciones que permitieron detectar restos del Templo del Sol, debajo del Sagrario de la Catedral Metropolitana; del Templo de Tezcatlipoca, en el Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Antiguo Palacio del Arzobispado; y del Palacio de Moctezuma II, en Palacio Nacional.

Visitas al Pabellón de Ventanas Arqueológicas desde el 31 de agosto

A partir de este martes, 31 de agosto, y hasta el mes de noviembre, el Pabellón de Ventanas Arqueológicas estará abierto al público los días martes, miércoles, viernes y sábados, de 10:00 a 15:00 horas. El acceso será con el boleto de ingreso al Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor.

Las ventanas arqueológicas del Templo de Ehécatl y el Huei Tzompantli se trabaja para que puedan ser visitadas por el público en un futuro. 

En el primer caso, se encuentra en un inmueble que todavía está en obra, por lo que se analiza un esquema de visitas controladas, coordinadas por el Museo del Templo Mayor y que no afecten los trabajos que se realizan en el predio. En el segundo, las visitas serán posibles cuando las personas especialistas en conservación del INAH dictaminen que es viable sin riesgo para los vestigios prehispánicos. Lo más importante es conservar y preservar estos tesoros de nuestra historia.

Cultura

EL ESPEJO DE EUGENIA. Fidel: 17 aproximaciones

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El pasado 19 de junio, en el ámbito del décimo quinto festival Viva la Izquierda, organizado por la Alcaldía de Iztacalco,  participé en la presentación del libro Fidel: 17 aproximaciones, obra editada por el CLACSO y el Fondo de Cultura Económica, que cuenta con la coordinación del costarricense John Saxe-Fernández. En un ambiente festivo se desarrolló de manera paralela la feria del libro organizada por la Brigada Para Leer en Libertad.  

La compilación de Saxe-Fernández es una suerte de compendio de miradas analíticas, tiernas, militantes o testimoniales sobre la trascendencia universal del comandante de la Revolución Cubana.

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A casi seis años de su desaparición física, el soldado de las ideas sigue convocando a una feligresía que, pese a todas las infamias urdidas en su contra, jamás lo abandonó.

Fidel, a quien me atrevo a calificar como el Bolívar del siglo XX, de la misma manera que el Che fue la continuación esplendorosa de Garibaldi, conservó grata amistad con el poeta Roberto Fernández Retamar, a quien debemos el prólogo de la obra citada. Roberto nos introduce en la personalidad del líder cubano a partir de un acertado símil con el Libertador, de quien refiere la carta que escribiese desde Guayaquil al coronel Patricio Cambell:  (…) los Estados Unidos parecen estar destinados por la providencia para plagar de hambre y miseria a la América Latina. No existe antiamericanismo, sino antiimperialismo en los conceptos que Retamar subraya, porque menciona la admiración que Fidel sentía por Lincoln y Roosevelt, a los que habría que sumar Whitman, Twain, Melville.

Stella Calloni, entrerriana, nos lleva hacia la ceremonia de velación popular de Fidel y anuncia su estado transvital y la geografía del más allá: Ya eres su sombra, dice, en referencia a los enemigos que nunca renunciaron a su propósito de atentar contra la vida del comandante, sin lograr su objetivo criminal. Y una anécdota por demás ilustradora. Un diplomático europeo, al observar la impresionante multitud que acongojada y herida despedía a su guía, expresa: puedes mandar a marchar a treinta mil, pero nadie jamás puede obligar a llorar a dos millones de personas.

Katiuska Blanco hace una regresión para mostrarnos la infancia de Fidel en su pueblo de Birán, donde nace su amor por la Naturaleza, al igual que la educación que recibiera de los jesuitas. Uno de ellos, el padre Llorente, consignó: Fidel se distinguió en las letras, el deporte, su amor al campo, para terminar augurándole un gran  porvenir.

Varios testimonios nos refieren pasajes del personaje histórico que marcó el destino del comandante: José Martí. Quizá fue aquel verso del Apóstol el que guió la senda humanista de Fidel: Con los pobres de la tierra quiero mi suerte echar, y aquella otra sentencia martiana: Ni los pueblos ni los hombres respetan a quien no se hace respetar. Otra conducta ética insobornable en Fidel es el culto a la verdad, que anuncia desde el mismo triunfo revolucionario, al alertar al pueblo en mensaje del 8 de enero de 1959: 

Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario.  Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo.

Siempre lejano y refractario a la ostentación y oropel, el líder cubano, de acuerdo al ensayo de Pablo González Casanova, se negó a que se hablara de castrismo y prohibió el culto a la personalidad, porque hablaba de un mundo moral quizá incomprensible para la política siempre delineada por caciques y amos que se ampararon en verticales estatuas y no en la relación horizontal con sus pueblos.

Atilio Borón, que conoció personalmente a Fidel en 1985 en los mismos encuentros sobre la deuda externa en los que tuve el privilegio de charlar con el comandante, hace un símil sorprendente. Con lúdica herejía de por medio, lo presenta como el Moisés de nuestro tiempo, con la diferencia que las tablas que propuso contenían mandamientos sobre la dignidad, la libertad y hermandad entre los pueblos. Subraya Atilio la condición partera de Fidel, porque sin él, afirma, no habríamos asistido a la sinfonía política de la soberanía protagonizada por Chávez, Lula, Néstor, Cristina, Evo, Rafael, Chávez, Lugo, Mel, Tabaré, Mujica, y otros, entre los que es imprescindible nombrar en el presente a López Obrador y Gustavo Petro.

El uruguayo Carlos Fazio nos habla de un tema por demás importante: la batalla mediática. Cuando publicaciones como LIFE y Selecciones profundizaron en su campaña de intoxicación e infamia, Fidel ordenó que Radio Habana Cuba se convirtiera, como Casa de las Américas, en la portavoz de la verdad para relatar hechos como los acontecidos en Playa Girón, donde los cochinos encontraron su San Fidel.

Fidel y Chávez, Fidel y Torrijos, Fidel y Allende, Fidel y la religión, son artículos que demandarían un espacio que no cabe en estas páginas, y, plagiando al Che, no cabe emborronar cuartillas. Por ello, al cerrar este breve repaso por una obra que merece la mayor difusión, me permito compartir una anécdota sucedida en Quito, Ecuador, que quizá pueda ilustrar el impacto del comandante en el continente.

Invitado a la inauguración de la Capilla del Hombre, obra creada y diseñada por el artista Oswaldo Guayasamín, y financiada, entre otros aportes, por la solidaridad de artistas de diversos lugares del planeta,  Fidel, en salvaguarda de su seguridad, fue conducido por su séquito por la parte trasera del museo, donde aguardaba desde tempranas horas una delegación de chiquillos de la escuela República de Cuba. De repente, cuando el comandante se disponía a cruzar por el pasillo y sendero de piedra, la algarabía infantil dio paso a un suceso inolvidable. Los niños, de manera espontánea, se arrodillaron y persignaron, lo que motivó una mirada de asombro de Fidel que buscaba, oteando el horizonte, una explicación para semejante ritual, suerte de liturgia pagana. Desde la distancia, no obstante reconocer que no padezco de castroenteritis aguda, solo me atreví a vocear: yo también lo habría hecho, porque usted comandante, ardiente profeta de la aurora, pintó nuestro corazón con los colores de la justicia y la esperanza.

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Cultura

Adiós a Xavier Robles, escritor de más de 30 filmes, entre ellos “Rojo amanecer” y “Bajo la metralla”

Era un hombre de izquierda y de lucha, su trabajo da cuenta de ello; el día de su partida presentaría en Los Pinos su documental “Ayotzinapa: crónica de un crimen de Estado”

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El luto embarga a la comunidad cinematográfica y de la cultura de México, murió a los 73 años de edad FranciscoXavier Robles Molina, dramaturgo, guionista, actor y director de cine, escribió historias emblemáticas de la filmografía nacional, entre ellas “Rojo Amanecer”, “Las poquianchis”, “Bajo la metralla” y “Los motivos de Luz”.

El escritor de cine falleció este 24 de junio a los 73 años de edad a causa de complicaciones tras un accidente automovilístico. Hoy, día de su partida, tenía programado presentar en el Complejo Cultural Los Pinos su documental “Ayotzinapa: crónica de un crimen de Estado”.

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“Con todo mi amor y mi admiración Padre Querido. Te amo hoy y siempre. Gracias por todas tus enseñanzas, el compromiso y la dignidad”, escribió su hija Paloma Robles en su cuenta de Facebook.

La Secretaría de Cultura, Cineteca Nacional, Filmoteca UNAM, entre otras instituciones, así como personalidades del cine y la cultura, compañeros, amistades y familia emitieron mensajes de condolencias por la pérdida del escritor y director de cine.  

Obra, trayectoria y legado de Xavier Robles

Xavier Robles nació el 25 de febrero de 1949 en Teziutlán, Puebla, se ganó el reconocimiento de la crítica, colegas y el público gracias a su trabajo enfocado en las problemáticas y luchas sociales, preocupaciones que lo llevaron a confeccionar historias y retratar otras de manera que dieran cuenta de las realidades del México que vio en diferentes épocas. Era un hombre de izquierda y de lucha, su trabajo da cuenta de ello. 

Por ello, su trayectoria está marcada por sus grandes obras y sus adaptaciones a la pantalla grande, así como sus interpretaciones como actor. 

Su carrera empezaría a tomar forma a sus 20 años cuando fue galardonado con el Segundo lugar del Concurso de Cuento de la revista “Punto de partida”, por su relato “Brenda”, con lo que quedaba de manifiesto su gran talento desde joven.

En 1976 colaboró al lado de Tomás Pérez Turrent en la adaptación cinematográfica de la cinta “Las Poquianchis”, dirigida por Felipe Cazals; a partir de esta fecha Xavier Robles se dedicó al guión cinematográfico.

Su ópera prima de ficción fue “Crímenes y TV”, una historia con la que plasmó las relaciones existentes entre la política, los excesos y las empresas electrónicas de comunicación, sin embargo, el filme que quedó inconcluso debido a presiones de inversionistas que se retiraron cuando el proyecto ya llevaba un mes de rodaje.

Tiene en su haber alrededor de 30 guiones filmados de los cuales sobresalen: “¡Qué viva Tepito!” (1981), presentado en el Festival Internacional de Cine de Panamá en 1981, donde le otorgaron premios al guión y premio especial a la película; “Bajo la metralla” (1983) galardonada con la Diosa de Plata por la prensa especializada mexicana; “Los motivos de luz” (1985), acreedora a la Concha de Plata en el XXXIII Festival Internacional de Cine de San Sebastián, España, 1985; y “Astucia” (1985), primer lugar por su adaptación por parte de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (1984).

También destaca el guión de la película “Rojo amanecer” (1989), que hizo en colaboración con Guadalupe Ortega y dirigió Jorge Fons, fue la primera película de México en abordar abiertamente el tema de la Matanza de estudiantes en Tlatelolco, del 2 de octubre de 1968, un crítica el gobierno y una denuncia de la represión que se vivió en el país. 

Con este trabajo obtuvieron numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián en 1990; del Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba, 1990; de los Arieles a la Mejor Película, al Argumento Original, al Guión Cinematográfico (1991); Heraldos a Mejor Película y Mejor Guión (Robles y Ortega Vargas).

También escribió el guión de “Cementerio de papel” (2007), con el que aborda el tema de los desaparecidos y la existencia de presuntas pruebas contra el aparato gubernamental.

En cuanto a sus documentales, dirigidos por él mismo, destacan “Iztapalapa: La puerta del sol” (2005) y “Ayotzinapa: Crónica de un crimen de estado” (2014).

Sus últimas obras, realizadas en colaboración con su esposa, Guadalupe Ortega, fueron los documentales que él mismo dirigió, siendo “La luz del alba” (2021) su trabajo más reciente. 

Durante las últimas semanas, Xavier Robles había estado trabajando en una investigación sobre Plutarco Elías Calles, expresidente de México.

Su trayectoria abarcó más de 5 décadas, tiempo en el que se dedicó enteramente al trabajo de guionismo y dirección. Su obra fílmica está compuesta por más de 30 películas, sin embargo, se sabe que escribió cerca de un centenar de historias.

Xavier fue miembro vitalicio de la Sección de Autores del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográficas (STPC) y de la Sociedad General de Escritores de México desde 1976. En 1993 ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNC).

Desde 1994 impartió diplomados de guionismo cinematográfico para la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM). En enero de 2001 creó El Taller de Escritores Cinematográficos El Garfio, A. C., con un grupo de guionistas profesionales y alumnos de sus talleres y clases.

Coordinó numerosos cursos de guión cinematográfico para el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM, para la Maestría de Guionismo de la UIC, entre otras instituciones educativas y culturales del país.

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Cultura

Las “Travesuras de Helguera” llega a Los Pinos; crítica a los excesos del poder y la corrupción

La muestra rinde homenaje al caricaturista Antonio Helguera, a un año de su partida; conformada por 295 piezas, destacan sus caricaturas sobre los expresidentes mexicanos

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La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Complejo Cultural Los Pinos, y la familia Helguera Muñoz invitan a la exposición “Travesuras de Helguera: Un crítico de Los Pinos en Los Pinos”, del caricaturista Antonio Helguera; se una muestra de su trabajo a manera de homenaje al artista gráfico, a un año de su fallecimiento.

La exposición consta de 295 piezas de la colección particular de la familia Helguera Muñoz, curadas por Rafael Barajas “El Fisgón”, de la mano de la viuda de Helguera, Alma E. Muñoz, la cual se inaugurará el sábado 25 de junio a las 12:00 horas en la Cabaña 1 del Complejo Cultural Los Pinos

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En conferencia de prensa, para presentar la exposición, la subsecretaria de Desarrollo Cultural, Marina Núñez Bespalova, en representación de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, comentó que esta “es una exposición muy soñada, siempre teniendo en mente el humor y la sorna con la que el propio Toño hubiera tomado este acto”. 

“Él siempre ha estado presente en este espacio, en la cabeza de quienes estuvieron habitándolo, en la prensa de quien revisaba y habrá dado aquí muchos dolores de cabeza”. 

“Vengan a ver la exposición, aquí encuentran la respuesta a todo…”: Alma Muñoz a neoliberales

Alma Muñoz, esposa del artista, agradeció el interés en el trabajo de Antonio Helguera; comentó que al hacer una revisión de la obra, la cual es muy basta, se encontraron piezas que siguen siendo vigentes, debido al análisis crítico y agudo que el caricaturista realizó.

“Encontramos cosas maravillosas y, sobre todo, vimos la vigencia de su obra, de cómo él siempre criticó al neoliberalismo. Sus cartones son una respuesta a todos sus detractores, que ahora lo atacan tanto, (…) lo único que les digo a sus detractores es que vengan a ver la exposición, aquí encuentran la respuesta a todo lo que nos están diciendo”.

Es un acto de justicia que esta exposición se realice en Los Pinos: “El Fisgón”

Rafael Barajas, “El Fisgón”, amigo y compañero de pluma de Helguera, afirmó que es un acto de justicia que esta exposición se realice en Los Pinos. 

“Me parece que es un acto de justicia cultural hacerle una exposición a Antonio y me parece que es un acto de justicia poética y satírica que esta exposición se dé precisamente en Los Pinos. Yo creo que él estaría encantado de esta travesura”.

Afirmó que con las piezas que se exponen se puede conocer la trayectoria de Helguera, gracias a que hay obras creadas en su etapa de estudiante, así como su trabajo en La Jornada, con un acento en lo que fue la implementación del modelo neoliberal en México, lo cual le tocó ver. 

“Además de que es un recuento de Antonio, es un repaso crítico de lo que fueron las administraciones neoliberales, tiene un interés artístico muy claro, pero también histórico muy preciso. Abarca un ciclo entero”.

También comentó que “Antonio Helguera es uno de los más grandes caricaturistas que ha dado este país, era un periodista muy querido. Era un extraordinario dibujante, uno de los grandes retratistas, era un artista muy completo, tenía un conocimiento de la anatomía muy preciso y era un gran analista político”.

“Travesuras de Helguera…” llega a lo que fuera el templo del neoliberalismo

El director del Complejo Cultural Los Pinos, Homero Fernández Pedroza, destacó la relevancia que significa que “Travesuras de Helguera: Un crítico de Los Pinos en Los Pinos llegue a este recinto, lo que fuera “el templo del neoliberalismo”.  

 “Es importante para nosotros, para el programa que venimos desarrollando en el Complejo Cultural los Pinos porque como todos saben, este era el templo del neoliberalismo y Toño era un antineoliberal, por eso es muy importante hacer una revisión de su trabajo”.

La labor minuciosa y detallista de Antonio Helguera se caracterizó por la crítica mordaz al poder político, eclesiástico, empresarial y mediático. Era un artista abiertamente de izquierda y su trabajo aún es criticado por la derecha mexicana.

La mayor parte de las piezas que se expone es una sátira sobre los excesos del poder y la corrupción que prevaleció durante los sexenios neoliberales, con presidentes como Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.

Sus cartones también dan cuenta de que el artista gráfico fue un defensor de las causas justas y luchó por la democracia.

Hora de visita, entrada gratuita 

La exposición se podrá visitar a partir del sábado 25 de junio, en los horarios del Complejo Cultural Los Pinos, martes a domingo de 11:00 a 18:00 horas en la Cabaña 1.

La entrada a la exposición es gratuita y se recomienda seguir las medidas sanitarias vigentes para el cuidado de la salud ante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19.

Para conocer más programación sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx) y del Complejo Cultural

Los Pinos(@CC_LosPinos), Facebook (/LosPinos.Cultura) e Instagram (@cc_lospinos).

Te puede interesar: Caricaturistas, periodistas y políticos dan el último adiós a Helguera, monero progresista

¿Quién fue Antonio Helguera?

Antonio Helguera nació en la Ciudad de México en el año de 1965, estudió grabado en “La Esmeralda” Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, en 1983, a los 18 años, inició su carrera como dibujante de crítica y sátira política en el diario El Día. Fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en 1996 y en 2002.

En 1985 ingresó a La Jornada, diario donde publicó hasta el día de su fallecimiento, a los 55 años de edad. También colaboró, entre otras, en las revistas Milenio Semanal, ¡Siempre! y Proceso. Fue cofundador de El Chahuistle y El Chamuco.

Tuvo espacios en Canal Once, Canal 22 y TV UNAM, donde era conductor de El Chamuco TV a lado de Cintia Bolio, José Hernández, Rafael Pineda Rapé, Rafael Barajas El Fisgón y Patricio Ortiz. 

También fue coautor de los libros El Sexenio me da Risa (Grijalbo, 1994), El Sexenio ya no me da Risa (Grijalbo, 1994), El Sexenio me da Pena (Grijalbo, 2000) y El Sexenio se me hace chiquito (Grijalbo, 2003). 

En 1996, 2002 y de manera póstuma en 2021 recibió el Premio Nacional de Periodismo y en 2017, “La Catrina”. Como homenaje póstumo, también el año pasado, fue galardonado por el Club de Periodistas de México y la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México y el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis lo reconocieron con el VI Premio a la Trayectoria de Caricatura Gabriel Vargas 2021.

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