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Cultura

Muestra sobre Juan O’ Gorman llega a la Casa de Cultura Azcapotzalco

La vida y obra del pintor y arquitecto Juan O’ Gorman llegan a la Casa de Cultura Azcapotzalco del 28 de julio al 29 de agosto de 2021

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El pasado 28 de julio, la Casa de Cultura Azcapotzalco inauguró la muestra «O’ Gorman O’ Gorman 1905 – 1982», un recorrido por la vida y obra del pintor y arquitecto mexicano. 

El alcalde de Azcapotzalco, Vidal Llerenas Morales, y autoridades de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México encabezaron la inauguración de la exposición que estará abierta al público del 28 de julio al 29 de agosto de 2021, de lunes a domingo de 10:00 am a 8:00 pm. La entrada es gratuita. 

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En la ceremonia de apertura, Llerenas Morales explicó que la muestra posiciona el acervo patrimonial de la demarcación dentro del imaginario colectivo de las grandes obras muralistas de la Ciudad de México. Destacó que Azcapotzalco es cuna de la primera pieza de gran formato de O’ Gorman

“Muchas personas no saben que la primera obra de gran formato de O’ Gorman se encuentra aquí, es un punto de partida ideal para convertir a Azcapotzalco en un destino relevante para el turismo cultural y programas educativos”, comentó.

En julio del 2020, la alcaldía Azcapotzalco lanzó la convocatoria «O’ Gorman O’ Gorman 1905 – 1982», a través del sitio web ogormanogorman.com, dirigida a artistas plásticos, diseñadores y arquitectos que quisieran complementar la muestra con la mirada contemporánea de sus propuestas artísticas. La convocatoria logró reunir el trabajo de 352 participantes.

De dicha convocatoria se exponen obras de siete artistas y colectivos: Taller de Arquitectura Pública (TAP), Santiago de la Puente, Pablo Martínez Zarate + Erick Islas, Daniel Díaz Monterrubio + Héctor Ramírez, Sandra Valenzuela, José Herrera LANZA atelier, quienes aportan una visión crítica de amplio espectro sobre la influencia del artista en la cultura mexicana del siglo XX.

Juan O’ Gorman estudió durante la década de los años veinte en la Academia de San Carlos y en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se consolidó como un arquitecto destacado con la influencia de Le Corbusier. Ayudó a introducir a México la arquitectura funcionalista. 

Fue el miembro más joven de la generación de muralistas mexicanos entre Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Se hizo acreedor al Premio Nacional de Bellas Artes en 1972.

El legado artístico de O’Gorman es extenso, entre sus trabajos arquitectónicos más destacados se encuentran la Casa Estudio de Rivera y Kahlo, así como el edificio del Banco de México.

Como pintor, destacan sus obras en espacios públicos donde plasmó pasajes históricos y diversos bajo un estilo particular, como lo hizo en los muros del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec, del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con “La conquista del aire por el hombre” o en el mural “El crédito transforma a México”  que actualmente alberga la Torre HSBC. 

Su pieza más celebrada mundialmente son los murales de cuatro mil metros cuadrados que recubren las cuatro caras del edificio de la Biblioteca Central de la Ciudad Universitaria de la UNAM, mosaicos hechos con millones de piedras de colores obtenidas en diversos puntos del país. 

La obra de Juan O’Gorman invita a construir un paralelo con el contexto político y social del México del Siglo XX; un país que apostaba por crear una identidad colectiva de grandeza nacionalista y la mirada puesta en las promesas de la modernidad. 

Fue un crítico brillante con perspectivas contrastantes, siempre dispuesto a modificar su mirada. Se transformó de un joven funcionalista y pragmático, defensor de los valores del socialismo soviético, en un regionalista que terminó por afiliarse al partido en el poder.

Se dice que Juan O’Gorman nació revolucionario y murió rebelde, con la exposición de la  Casa de Cultura Azcapotzalco se  honra la determinación del artista que aseguró: 

“Yo prefiero que mi pintura le guste al pueblo más que a la gente que conoce de arte. Es mi actitud, servir a la patria dando algo que guste a sus moradores”.

Capital 21

EL ESPEJO DE EUGENIA: San Miguel de Allende… muy agradecido

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¿Cómo, tan inútil frente a Rembrandt, pintar la luz que emana de la oscuridad? ¿Cómo, tan lejos de Siqueiros, trazar la perspectiva de toda la vida?

Llegué a San Miguel de Allende bajo el cobijo de una canícula digna del desierto de Sonora. Sed, sudor, ahogo, y no obstante, un placer sensorial no compatible con la asfixia afloró en cada día y plenilunio. Debe ser, me dije, los retazos de historia de valientes, las terrazas y el tequila del ocaso, las muchachas hermosas o los charros lozanos y afables de esa ciudad conventual de espíritu creyente y misas cantadas. Pero no, hay algo más que todo aquello, porque, para remate, asistimos a un eclipse lunar que dejó absorto al pueblo entero.

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El hotel de la calle Mesones es un refugio contra la insolación. Sol que abraza, abrasa e invoca a Abraxas, dios del fuego. No es casualidad que año a año se rinda tributo en San Miguel de Allende al jalisciense Carlos Santana, quien tituló con ese nombre a su larga duración de mayor éxito, que revolucionaria el rock de fusión contemporánea.

Quien nos guía en un recorrido de mediodía por rincones de la ciudad,  no es rockero, sino cantinflesco. Vamos al mirador para que puedan observar esta tierra hermosa, que hermosea el paisaje, país y peaje, país milagroso, miraculoso, dice, al ufanarse de haber nacido allí. Esa es la mansión que escogió Mario Moreno para residir o vacacionar aquí. Miren ese mural divino, expresa, al señalar el cuadro de pared que fuera pintado para rendir homenaje a Cantinflas y sus amigos. Allí se advierte a una María Félix sublime y coqueta; junto a la diva, Agustín Lara, que con rostro fino de daga veracruzana parece esconderse de Jorge Negrete; a un costado se divisa a Dolores del Río, quien cruza rauda y preciosa, no orgullosa, altanera ni Bikina, sino cabizbaja, que me recuerda la confesión que hiciera cuando contó la huida de su familia de la casa en Durango a la voz de su padre banquero que exhortaba tembloroso: vuelen, que viene Pancho Villa y nos arrasa. En primer plano del fresco, el Indio Fernández, el torero El Cordobés, Siqueiros con pincel en mano, y la generosidad siempre apreciada del reverendo José Mojica que le ha prestado un hábito de fraile a Pedro Vargas. Parecen dispuestos a ensillar dos caballos color blanco puro y ojos entre marrón y miel.

En la Casa Hoyos, una placa es testimonio de lo acontecido: Don Pedro Vargas nació en esta casa el 29 de abril de 1906. Obviamente nació un niño, no un don, pero nació con dones especiales: una voz grave y profunda, tenor de registro amplio, señorial, parsimonioso. Tras su éxito mundial diría que volvería a San Miguel para adquirir la mejor mansión, e hizo realidad su sueño al comprar la gigante casona cercana al mirador. Su carrera musical y cinematográfica lo convirtieron en leyenda viva de la canción y destinatario de homenajes, ovaciones y aplausos. Circunspecto, respondía: Muy agradecido, muy agradecido y muy agradecido. Es una frase oportuna para reconocer las bondades de un pueblo grato, cordial y tan complaciente que se convirtió en el colmenar de la generación beatnick: Kerouac, Corso, Snyder, Ginsberg, Burroughs. También es la tumba de su musa y duende: Neal Cassady.

Una aventura que comprende el viaje a la patria de la niñez es el Museo del Juguete Mexicano. Trenes a escala, muñecas artesanales, camiones, canicas, títeres, lotería, carrusel, forman un colosal y diminuto mundo feliz.  Walter Benjamín, que dedicó profundas reflexiones a los juegos infantiles, habría sido presa fácil de ese rincón de ternura y melancolía. En lo particular me sentí inmerso en el ring en el cual el Santo y Huracán Ramírez se enfrentan a los malhechores con rostro propio, Cavernario Galindo y Tonina Jackson. Todos hicieron gala de ingenio, llaves doble nelson, patadas voladoras, cumpliendo el ritual que el ex teniente de la Revolución mexicana Salvador Lutteroth legara al país, al fundar, hace un siglo, la Empresa Mexicana de Lucha Libre.

En recovecos casi inaccesibles, como suele suceder con la hegemonía del relato patriarcal, aparecen dos mujeres que tomaron por asalto su cuarto propio: María Tomasa Estéves y Salas, la Finé mexicana, insurgente independentista fusilada en 1814, y Guillermina Jiménez Chabolla, Flor Silvestre, tan bella que cambió la mueca de Paco Malgesto y gestó, como matria y guía, a la reconocida prole artística de los Aguilar.

En el auditorio del Centro Cultural Ignacio Ramírez, El Nigromante, dedicado a la memoria de quien fuera base piramidal del laicismo, recordé a mi hermana Matilde al escuchar con devoción al Cuarteto de Cuerdas de la Universidad de Concepción de Chile, alma mater en la que ella transitó en la lejana década del sesenta, y en la que se involucró con socialistas que años después fueron víctimas de cárcel, tortura y exilio, cuando el fascismo pinochetista hizo una francachela con la sangre joven y la memoria de Lautaro, Caupolicán, Salvador Allende y Víctor Jara. Tras interpretar a Mozart, hicieron una gala con música académica de su país, para cerrar, con la ovación de los treinta asistentes, con Gracias a la vida y Run run se fue pa’l norte, de la arpillera y cantora mayor, Violeta Parra. 

En una inmensa bóveda del mismo centro cultural, la curiosidad se convierte en estupefacción. El guía llamado Tlacaele, mexica entre mexicas, que tiene un impresionante parecido físico con el Lex Luthor que aparecía en el cómic de Superman, camina veloz, con brincos que lo hacen flotar sobre la piedra. Nos enseña el mural que David Alfaro Siqueiros dejó inconcluso, porque ciertas imágenes secretas fueron develadas y debió salir como alma que lleva la Inquisición. En las paredes se esconde un rostro que solo es posible observar si uno sigue el consejo del añorado libanés marchante, cuando decía que en el arte hay que transmutar a Santo Tomás, porque hay que creer para ver. Se trata de Marx, barba de algodón, cabello de escarcha, mirada de profeta, y, junto a la efigie en claroscuro difuminado, la hoz y el martillo en color amaranto junto a siete corazones que se entrelazan y desvanecen. En el tumbado un enorme misil que en la perspectiva parece caer sobre los andantes, culmina en el féretro de Ignacio Allende. El Coronelazo, que fue y es uno de los artistas más dotados del planeta, configura otra irreverencia magistral: el Lenin de la estación Finlandia, una de las imágenes más conocidas del líder bolchevique, aparece sin rostro y se convierte, gracias a la nariz torcida, en Ignacio Allende.

Allende se unió desde 1806 a la lucha por la emancipación. Su capacidad, liderazgo y formación militar lo convirtieron en el par de Miguel Hidalgo, con quien comparte la ventura de la independencia y la desventura de la muerte. Fue fusilado, decapitado y su cabeza, con la del Cura Hidalgo, fue exhibida por diez años como venganza y  amenaza. La antigua ciudad de San Miguel el Grande, renombrada Allende en 1826, rinde tributo en calles, puentes, museos, casas y plazas consagradas al héroe y mártir asesinado en Chihuahua.

Al dejar la ciudad observo vagones perdidos de un ferrocarril que alguna vez fue escenario de despedidas, llantos, besos, es decir, tren de la nostalgia, sin destino ni estación. Con razón el pintor peruano Felipe Cossío del Pomar, fundador en los años treinta, junto al gringo mexica Stirling Dickinson, de cuanta escuela de arte existe en San Miguel, dijo, al referirse al embrujo que lo había atrapado: Había bebido agua del chorro y según una vieja conseja de gentes del lugar, el que bebe esa agua tiene que volver. En el camino bebí cuanta agua me fue posible ingerir. Solo queda elevar una plegaria: San Isidro Labrador, quita el sol y pon más agua. Volveré a San Miguel de Allende: pintoresca ciudad de la luz y de la insurrección.  

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Cultura

“La tormenta perfecta”, el documental sobre la pandemia, en la Cineteca Nacional

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, invita a la ciudadanía a la proyección de este sábado 21 de mayo a las 8 pm; posteriormente llegará a Capital 21 Tv

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La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró la invitación a las y los capitalinos para ver el documental “La Tormenta Perfecta”, que este sábado 21 de mayo se proyecta de manera gratuita en la pantalla al aire libre de la Cineteca Nacional; la función es a las 8:00 de la noche.

La mandataria agregó que tras su proyección en la Cineteca, el documental será transmitido en diferentes fechas en televisoras públicas, entre ellas Capital 21 y Canal 22.

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“La Tormenta Perfecta” da cuenta de cómo se vivió y enfrentó la emergencia sanitaria por la COVID-19 en la Ciudad de México, así como la etapa de vacunación, el documental está dedicado a las víctimas de la pandemia. 

Esta producción fílmica se llevó a cabo a propuesta de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), informó la jefa de Gobierno en conferencia de prensa de la semana pasada.

“Ellos nos lo propusieron, plantearon las dificultades que tuvo la ciudad para enfrentar la pandemia, la coordinación que hubo con todas las instituciones de Salud, el apoyo del Gobierno de México, la Defensa, la Marina, el IMSS, el ISSSTE, etcétera; y, al mismo tiempo, desde que inició el Programa de Vacunación, les llamó mucho la atención el proceso de vacunación en la ciudad. Entonces, fue conjuntamente que se realizó el documental”, explicó.

Sheinbaum Pardo comentó que ante las posibles críticas de la oposición, este proyecto debe tomarse “precisamente como un documental”, pues plasma las acciones puestas en marcha por el Gobierno de la Ciudad de México y las diversas instituciones de salud y dependencias locales y federales que colaboraron para enfrentar esta crisis sanitaria.

“Fue muy doloroso para todos y para todas, pero es importante que quede documentado qué fue lo que se hizo en la Ciudad de México. Entonces, por eso es testimonial de personas, tanto del Gobierno de la Ciudad como personas que estuvieron en hospitales, enfermeros, enfermeras, y el proceso de vacunación”.

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Cultura

Elena Poniatowska, símbolo que ha dado voz a mujeres y movimientos sociales que han forjado a México: Sheinbaum

La escritora, Elena Poniatowska, agradeció por el Homenaje Nacional con motivo de sus 90 años y celebró que se haya contado con la presencia de sus familias y seres queridos

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La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó en el Homenaje Nacional “Elenísima 90 años” que la escritora y periodista Elena Poniatowska es un símbolo que tomó partido por los estudiantes reprimidos por un régimen represivo en 1968 y 1971 y que además ha dado voz a las mujeres y a los movimientos sociales que han forjado la historia de México.

“Elena, es inevitable que hablemos de ti, aunque no lo quieras, hoy día de tu cumpleaños, porque te queremos demasiado, porque no te rindes; pero no solo eso, le has dado voz sin titubeos a muchos y muchas protagonistas de las luchas sociales que han forjado nuestra Patria y que nos han llevado al lugar en donde estamos y donde seguimos luchando con esperanza”, resaltó.

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Durante su intervención en el Homenaje Nacional realizado en el Palacio de Bellas Artes, la mandataria local destacó que la autora de “La Noche de Tlatelolco”, y quien nació el 19 de mayo de 1932 en París, Francia, fue de las primeras que con su pluma libertaria habló de la violencia y de la condición de desigualdad de las mujeres.

“En las decenas de historias que Elena ha ido contando con su maravillosa, franca y puntilluda pluma, nos ha ido mostrando de “Hasta no verte Jesús mío”, con Jesusa Plancarte, historias de mujeres insurrectas que, con su grandeza, entereza, convicción, vida, arte, lucha y vida cotidiana, han ido construyendo el México que no se contaba: el de las mujeres”, agregó. La Jefa de Gobierno expuso que Elena Poniatowska ha estado siempre en los momentos más difíciles del movimiento que hoy enarbola la Cuarta Transformación de la vida pública de México, ya que dio testimonio junto a Carlos Monsiváis del fraude electoral de 2006.

“Gracias Elena, por darnos tanto, por querer y amar tanto al pueblo de México, por seguir escribiendo, por el último amante polaco, por reivindicar la lucha de las mujeres, de las causas más nobles, por no titubear nunca, por tu franqueza y por tus decenas de libros. Elenita, con amor, que sean muchos, muchos años más de la gloria de tenerte”, agregó. La escritora, Elena Poniatowska Amor, agradeció el Homenaje Nacional con motivo de sus 90 años y celebró que se haya contado con la presencia de sus familias y seres queridos.

“Es muy bonito estar hoy, a los 90 años; es muy bonito verlos a ustedes, ver todas sus caras, ver su cariño, el cariño también de los músicos y de todos los que han participado. Gracias. Gracias es una palabra muy bella, y la digo… se las digo desde aquí, desde el fondo del corazón: Gracias”, comentó.

La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, señaló que en el Homenaje Nacional del Palacio de Bellas Artes se reunieron voces, talentos y artistas de todas las generaciones para celebrar a Elena Poniatowska.

“Gracias Elena querida, princesa que decidió caminar la tierra y ser periodista; gracias por dejarnos celebrar tu vida, tus causas, tus luminosos trazos hechos letra que han pintado a todo México. Nos has dado tanto, Elena, que hoy solo te toca gozar y recibir. ¡Feliz Cumpleaños!”, dijo.

En el Homenaje Nacional “Elenísima 90 años”, que se llevó a cabo en el Palacio de Bellas Artes, estuvieron presentes familiares, amigas, amigos y lectores de la escritora, así como el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández; el presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, Jenaro Villamil; el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon; la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde; el coordinador general de Comunicación Social y Vocero del Gobierno de la República, Jesús Ramírez Cuevas; y la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Lucina Jiménez, entre otros servidores públicos del Gobierno de México y de la Ciudad.

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