#GuíaCapital: lugares de leyenda que puedes visitar (y donde espantan)

A todos nos gustan las historias de miedo al menos un poquito, y en esta época del año mucho más. Cómo sabemos que esta semana andas buscando lugares en donde espanten, en nuestra Guía Capital te llevamos a recorrer tres lugares emblemáticos de la CDMX que son escenarios de apariciones aun en la actualidad.

No vayas a Xochimilco en la Noche, porque se te aparece la Cihuacóatl


Cuentan los abuelos que en las noches de luna llena ronda por el Mercado de Xochimico una mujer muy hermosa, de cabellera larga y negra, vestida de blanco y ataviada con grandes joyas cargando una canasta. Dicen que esta mujer no caminaba, flotaba, y que tras andar llorando su penas dejaba su canasta en la esquina del mercado que está frente al ex convento de San Bernardino de Siena. Se rumora que del canasto emergía el llanto de un niño pequeño y que cuando un curioso preocupado se acercaba a recoger al infante, dentro de las cobijas solo encontraba un pedernal, señal inequívoca de que la Diosa Cihuacóatl pedía un sacrificio.

De la Cihuacóatl también se dice que la han visto voceando y bramando en el aire con la lengua de fuera, clamando sangre desde el Barrio de San Cristóbal hasta la calle Infiernito, en el Barrio de la Asunción. Flotando apacible entre los árboles del exconvento de San Bernardino, que es donde antiguamente estaba su templo, o en la Laguna de Caltongo, donde se le ha visto llorar.

La Cihuacóatl sólo ataca a los hombres (trasnochadores, principalmente) y pocos son los que han vivido para contar su experiencia, ya que una sola mirada basta para que la Diosa mate de un susto a los débiles de corazón; además, solo aparece cuando está hambrienta y es necesario inmolar a una víctima para satisfacerla.

¿La Cihua… qué?
La Cihuacóatl, la mujer serpiente, madre de los abatimientos, representación de la tierra y de la fertilidad. De sus apariciones se cuentan muchas historias y con la llegada de los españoles muchas de ellas se adaptaron y mutó para convertirse en lo que hoy conocemos como La Llorona.

Por qué toman las fotos de día, así ni da miedo.
Pues para que ubiques bien en donde dicen que se aparece y armes tu tour con los amigos, o si ya de plano te sientes muy valiente, vayas solo o sola.

Y aparte de apariciones, ¿qué me puedo encontrar?
Xochimilco es Patrimonio de la Humanidad, es un lugar que destila magia en todos sus callejones y canales. Nuestra recomendación es que te tomes unos pulques, comas bien en el mercado y te lances en la noche a buscar a la Cihuacoatl ¿O apoco te da miedo?

No me da miedo ¿Cómo llego?
Llega directamente al Centro de Xochimilco y verás el al ex convento de San Bernardino de Siena y en contra esquina de éste el mercado. Ahí puedes iniciar tu viaje.

“La Greñuda” de Casa Talavera te quiere de marido

En Casa Talavera, hermosa mansión del barrio de La Merced que aún existe, vivía un acaudalado empresario que tenía por hija a una joven casadera que sufría al no tener compromiso, esto se debía a que nadie se interesaba en ella, pues tenía la desgracia de ser muy fea. La joven de talavera llego a querer compensar su falta de belleza física con su exceso de riqueza, pero ni así se animaban a casarse con ella.

Un día la joven contemplaba tristemente el ir y venir de la gente desde el balcón de su casa y, distraída, dejó caer su pañuelo, un apuesto caballero recogió la prenda y se la devolvió a la chica con un gesto muy galante y se retiró. La joven de Talavera quedó prendada por aquel hombre y en su pensamiento confundió el amable gesto del caballero con un guiño de romance. Esperó por varios días en el balcón su regreso, pero esto no sucedió. Invadida por la tristeza, se encerró en uno de sus cuartos, se emparedó y allí murió de inanición, ante la impotencia de su padre.

Desde entonces en los balcones superiores de la casa se aparece una mujer que porta enormes joyas y vestidos elegantes, pero luce desarreglada y despeinada. Los vecinos le llaman “La Greñuda” y cuentan que hasta la fecha aparece en las noches en los balcones intentando seducir a los hombres que pasan por la Calle de Talavera y si lo logra no se vuelve a saber de ellos jamás.

¿Y a poco sí da miedo esa señora?
Señorita, por favor. Pues los que la han visto dicen que sí saca de onda. Hay otras versiones en las que se cuenta que son dos greñudas las que se aparecen. Unos dicen que la chica sí existió y que fue hija de marqués de Aguayo, primer dueño de la casa a principios del siglo XVIII.

Por qué toman las fotos de día, así ni da miedo.
Porque actualmente Casa Talavera está bajo el resguardo de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y tienen horarios establecidos. Meterse de noche es ilegal y además nos da miedo.

Y aparte de apariciones ¿qué me puedo encontrar?
En otros tiempos en esta casa curtían cueros, fue fábrica de lozas de talavera y escuela primaria. Los cronistas dicen que aquí está enterrado el primer elefante que vino al continente y además está en el corazón de un barrio emblemático de la CDMX. Lo tiene todo.

No me da miedo ¿Cómo llego?
Está en la calle de Talavera 20 esquina con República del Salvador, colonia Centro. Te quedan cerca los metros Merced, Zócalo y Pino Suarez.

 

El diablo se aparece en Mixcoac


Siglos atrás existía un Mixcoac un camino bordeado por enormes árboles por el que nadie se atrevía a pasar, pues cosas raras pasaban. A veces se escuchan risas, de repente se veían sombras macabras. Un viajero que vivió para contar su historia decía que una noche que viajaba por aquel paraje pensando en sus muchos problemas, se apareció frente a él un hombre muy elegante, vestido de Charro Negro. La luz de la luna se reflejaba en los bordados y las espuelas de plata que portaba, el sombrero ocultaba sus finas facciones de hombre rico.

Aquel Charro ofreció ayudarle a terminar con sus problemas, pero no sólo eso, también le daba riquezas más allá de lo que un hombre pudiera comprender a cambio de que él le hiciera un favor cuando se lo solicitara. A punto estaba de aceptar el trato, cuando alcanzó a ver que en lugar de pies el Charro tenía una pata de gallo y otra de cabra. ¡Era el diablo!

El tiempo ha pasado y en lugar de árboles al lado del camino, ahora convertido en el Callejón del Diablo, se encuentran dos largas bardas pertenecientes a una escuela; sin embargo las risas macabras y las sombras extrañas siguen apareciendo noche a noche.

¿Y apoco si es un charro?

La leyenda del Charro Negro es una de las más extendidas en todo de país y en cada lugar tiene sus propias variantes, a veces es un catrín, otras un licenciado, pero siempre es un hombre muy galán que busca mujeres guapas para enamorarlas y hombres incautos para cambiarles favores a cambio de su alma.

Y aparte de apariciones ¿qué me puedo encontrar?
Entre las avenidas más transitadas de la ciudad se encuentra Mixcoac, uno de los barrios más emblemáticos y tranquilos de la Ciudad. Piérdete en sus calles, encontrarás cosas maravillosas.

Todas las fotos son de día y estas de noche ¿Pues quién los entiende?
Las tomamos de noche para que no tuvieras que ir tú a comprobar que de verdad espantan. Pero si te atreves a ir de noche, por favor ve acompañado.

No me da miedo ¿Cómo llego?
Llegar no es tan difícil, pero tienen que estar atentos porque si no se pueden pasar. Está en la colonia Insurgentes Mixcoac, muy cerca de la Avenida Insurgentes, entre la Av. Patriotismo y la calle Antonio Cánova. Pueden llegar por las estaciones de la Línea 1 del Metrobús Río Churubusco o el metro Mixcoac.

Texto y fotos: @robotdice