Donald Trump retira a Estados Unidos del Acuerdo de París

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Estados Unidos es la segunda nación más contaminante del mundo, sólo después de China.

Los rumores se confirmaron. Este jueves desde la Rosaleda de la Casa Blanca, Donald Trump anunció su decisión de sacar a Estados Unidos del primer tratado internacional sobre cambio climático, a poco menos de dos años de su firma.

“El presidente Donald Trump ha decidido poner primero a la Unión Americana, a los hombres y mujeres que han quedado relegados”, sostuvo el vicepresidente Mike Pence. “Poco a poco yo estoy cumpliendo mis promesas de campaña para generar empleos”, aseguró Donald Trump al tomar la palabra. “Para dar cumplimiento a mi deber, Estados Unidos se retirará del Acuerdo de París”, así oficializó la decisión. Aunque el mandatario también ha abierto el paso para una nueva negociación, como declaró.

Desde su campaña presidencial, Trump ha destacado como un acérrimo enemigo del Acuerdo de París. Argumenta que la presencia de su país en el tratado provocará daños en la economía y dificultades en la generación de empleos en algunas regiones de Estados Unidos.

El objetivo del Acuerdo de París, defendido por Barack Obama durante su mandato, es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del 26 al 25 por ciento para 2025. Ahora, la salida de la potencia norteamericana de este convenio representa un enorme retroceso en la lucha contra el cambio climático, pues es la segunda nación más contaminante del mundo, únicamente superada por China. Entre ambos países representan al menos el 40 por ciento de las emisiones de estos contaminantes.

 

Las claves del Acuerdo de París

  • Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2°C sobre los niveles preindustriales.
  • Limitar el aumento a 1,5°C para reducir los riesgos y el impacto del cambio climático.
  • Los países desarrollados deberán movilizar 100 mil millones de dólares al año en 2020 y ampliar esta medida hasta 2025, cuando se establecerá un objetivo aún más ambicioso.
  • Lograr que las emisiones globales alcancen su máximo cuanto antes, aunque se reconoce que en los países en desarrollo el proceso será más largo.
  • Los gobiernos se reunirán cada cinco años para fijar objetivos más ambiciosos con base en criterios científicos.
  • Aplicar posteriormente rápidas reducciones basadas en los mejores criterios científicos disponibles.
  • Informar a los demás gobiernos y a la ciudadanía sobre sus avances, así como evaluarlos mediante mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.