Salvador Díaz Mirón

unnamed

En la producción poética de Díaz Mirón que se conserva es bastante reducida, pues una parte se perdió y otra fue destruida por el propio autor.

Por: Zahit Ríos

Nació el 14 de diciembre de 1853, fue un poeta mexicano precursor del modernismo. Trabajó como periodista y profesor. Además fue diputado de oposición en la época de Porfirio Díaz, a quien posteriormente apoyó, incluso en la celebración del centenario de la Independencia, donde lo alaba en un poema dedicado a Miguel Hidalgo: “su inicial grandeza (de la nación) acredita de sabia tu proeza”.

Entre 1884 y 1885 fue diputado del Congreso de la Unión. En vísperas de las elecciones generales de 1892 fue a prisión por homicidio; cuatro años después resultó absuelto al considerarse que actuó en defensa propia. Durante el gobierno de Victoriano Huerta dirigió el periódico El Imparcial. Con la caída del dictador, tuvo que permanecer fuera del país entre 1914 y 1920. Vivió en España y después en Cuba, hasta que el presidente Venustiano Carranza autorizó su regreso a México.

En la producción poética de Díaz Mirón que se conserva es bastante reducida, pues una parte se perdió y otra fue destruida por el propio autor. Su obra se divide en tres etapas: la primera muestra la influencia del romanticismo europeo; la segunda, recogida en su libro Lascas, es más intimista e introspectiva, mientras que la tercera depura su estilo hasta llevarlo a una extrema concisión. Sus Poesías completas fueron publicadas en 1941 por Antonio Castro Leal. Entre sus composiciones más dignas de mención figuran Epístola, Sursum, A Gloria, A Byron, Oda a Victor Hugo, Voces interiores, Espinelas, Lance, Oración del preso, El fantasma, Beatus Ille, Ejemplo, Pepilla, Vigilia y sueño y Nox.

En su vida amorosa se casó con Genoveva Acea Remond en 1881. Sin embargo, se cree que el amor de su vida fue una mujer de la cual lo separaron en su juventud: “infortunados los enamorados que viven con los cuerpos separados y los espíritus juntos”. Al dolor que le produjo el matrimonio de ella dedicaría “Nox”: “La fiesta de tu boda será mañana”, poema en que desearía la destrucción de la Tierra misma: “¡Ah! Si la tierra sórdida que por las vastas oquedades enrolla su curva esclava, diese fin a sus rondas y resultara desvanecida en borlas de tenue gasa”. A ella dedicó “A Tirsa”, cuando le mandó una carta escrita con su sangre, a presidio, y finalmente la recuerda en “Ópalo”, deseando que encuentre otro amor: “ídolo superior”.

El poeta murió el 12 de junio de 1928, en el puerto de Veracruz, tras un último incidente donde dejó desmayado a culatazos a un alumno que lo retó a pelear, Ulibarri (quien ejerció después como odontólogo y presumía de ese pasaje en su vida). Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres de la ciudad de México. En 1941 se publicaron sus Poesías completas.

La información más completa de la Ciudad de México en Noticias 21. Entérate del acontecer de la capital mexicana en sus diversos espacios: lunes a viernes a las 07:00 y 21:00 horas; sábados y domingos a las 20:30 horas.

***