Recordando a Fernando Pessoa

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Un repaso de la trayectoria del poeta portugués a 129 años de su natalicio.


Un 13 de junio de 1888 nace en Lisboa Fernando Pessoa, la figura más representativa de la poesía portuguesa del siglo XX. Sus primeros años transcurrieron en Ciudad del Cabo mientras su padrastro ocupaba el consulado de Portugal en Sudáfrica. A los 17 años regresó a Lisboa, donde, después de interrumpir estudios de Letras, alternó el trabajo de oficinista con su interés por la actividad literaria.

La influencia que en él ejercieron autores como Nietzsche, Milton y Shakespeare, lo llevaron a traducir parte de sus obras y a producir los primeros poemas en idioma inglés. Dirigió varias revistas  y pronto se convirtió en el propulsor del surrealismo portugués.

Parte de su trabajo está representado por los numerosos heterónimos creados durante su vida, siendo los más importantes Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro. Mensaje fue su primera obra en portugués y la única publicada en vida del poeta.

Recientemente, en 2016, se descubrió un poema escrito por Pessoa en 1918, cuando tenía 30 años. Fue encontrado en Brasil, en la última página del diario de un intelectual viajero. “Cada palabra dicha es la voz de un muerto”, comienza el breve texto.

El amor de Pessoa

“Fernando: Hoy no tuve suerte. Mis cosas son últimamente así, siempre salen mal. Deseaba tanto que llegara la hora… y al final usted llegó aburrido de su vida y de mí. ¿Ya no le gusto Fernandito?”. “Ofélia: Toda mi vida gira en torno a mi obra literaria, buena o mala, lo que sea, lo que pueda ser. Todos (…) tienen que convencerse de que soy así, de que exigirme sentimientos —que considero muy dignos, dicho sea de paso— de un hombre común y corriente es como exigirme que sea rubio y con los ojos azules”.

El primer fragmento de carta (escrito en septiembre de 1929) pertenece a Ofélia Queiroz, por entonces de 29 años. El segundo, escrito días después, a un Fernando Pessoa de 40, ya alcoholizado, que se dirigía a la única mujer de la que se enamoró en su vida.

 

Ofélia Queiroz

 

Ambos se conocieron a finales de 1919, en una oficina donde Ofélia, entonces de 19 años, trabajaba de secretaria y donde Pessoa, de 31, traducía al inglés cartas de negocios. Vivieron 10 meses como novios y se reencontraron nueve años después. “Si me caso, no me casaré si no es contigo. Queda por saber si el casamiento o el hogar son cosas que se concilian con mi vida de pensamiento”, escribe Fernando a finales de 1929.

Para entonces, el alcoholismo de Pessoa iba en aumento y fumaba 40 cigarros al día. El 30 de noviembre de 1935 el poeta murió, por complicaciones atribuidas a una cirrosis provocada por el excesivo consumo de alcohol.

 

Las grandes voces de la Ciudad de México, hombres y mujeres cuya trayectoria habla por sí sola, estrellas del cine, del teatro; mexicanos y personalidades de la vida citadina son entrevistados por Alix Bauer en Palabras Mayores; todos los jueves a las 20:30 horas.

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