La China Poblana, de México para el mundo

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Exploramos el origen de este famoso icono nacional y su importancia en la vestimenta de la mujer mexicana.

Entre la realidad y el mito surge la China Poblana, icono del colonialismo novohispano e imagen representativa de México en el Mundo. A pesar de lo que muchos piensan, este personaje no tiene su origen en la revolución, sino que se remonta siglos atrás.
Todo surge con Hernán Cortés, quien en 1528 inició una ruta comercial desde Zihuatanejo hasta Nueva Guinea, sin embargo esta tripulación se extravió y enfiló hacia África para llegar a España.

Al morir Cortés, España retoma esas rutas comerciales y en enero de 1564 ordena que una nueva flota viaje de Acapulco llegando a Manila, Filipinas. En Octubre del mismo año, la nave había regresado a Acapulco. A esa nave se le conoce como “La Nao de la China”.

En 1620 La Nao de la China llego de nuevo al puerto de Acapulco. Además de las mercancías traía a un grupo de orientales cuyo destino era trabajar como sirvientes en algunos palacios Novo Hispanos. Aquí es donde realidad y leyenda se mezclan.

Cuentan, los que saben, que en 1609 nació la princesa Mirra en India. Un día, mientras paseaba por la playa es fue raptada por piratas portugueses y llevada a Manila en las Islas Filipinas y de allí fue comprada por el marqués de Gálvez, virrey de México, quien había encargado al gobernador de Manila “la compra de esclavas de buen parecer y gracia para el ministerio de su palacio”. Así llego a México en 1620-21.

Mirra vestía un exótico vestido de ricos bordados y lentejuelas. Una familia de Puebla la compró y la bautizó con el nombre de Catarina de San Juan y la casaron con un esclavo de origen chino, Domingo Suárez, con el cual se rehusó a hacer vida marital. Al quedar viuda se dedicó a las prácticas religiosas y la vida contemplativa.

Por el origen de su esposo y sus rasgos orientales le llamaron “china”, sin importar que su origen fuera otro.

Catarina se hizo muy popular por su belleza y manera muy peculiar de vestir, a la usanza hindú, lo cual otras mujeres empezaron a imitar y se mezcló con el estilo indígena, creando el traje típico que se conoce como Traje de China Poblana.

Consiste en una falda o “zagalejo” de paño, generalmente rojo, recamado de lentejuelas con dibujos geométricos, y en el frente el águila nacional. La blusa está finamente bordada en el escote con chaquira y porta un rebozo “de bolita”, zapatillas rojas, largas trenzas con listones de colores y ocasionalmente un sombrero de charro.

Este es el origen de la China Poblana.