Al rescate del Lobo Mexicano

Loba.1

150 ejemplares de lobo mexicano han nacido en los zoológicos de la CDMX

Este 16 y 17 de julio se realizará la XXI Reunión Binacional del Programa para la Recuperación del Lobo Mexicano en el Zoológico de Chapultepec donde se discutirán los logros obtenidos y las medidas a seguir para continuar con la conservación.

El director de Zoológicos y Vida Silvestre de la capital, Juan Arturo Rivera Rebolledo, mencionó que los zoológicos capitalinos han contribuido a la conservación de ésta especie logrando introducir 85 Lobos Mexicanos a la vida silvestre.

El director también resaltó el esfuerzo de los zoológicos San Juan de Aragón, Chapultepec y Los Coyotes, así como el realizado por los centros académicos, organizaciones no gubernamientales (ONG), sociedad civil y las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silverstre (UMA) ya que en conjunto han alcanzado el nacimiento de 300 ejemplares.

Por su parte, Tanya Müller, secretaria del Medio Ambiente recalcó que los zoológicos han “pasado de ser lugares de exhibición de especies animales a ser importantes centros de conservación e investigación”. También señaló que el primer zoológico en tener éxito con la reproducción de la especie fue el de San Juan de Aragón y que en el Zoológico de Chapultepec se logró el primer nacimiento de dos lobos mexicanos por inseminación artificial.

El lobo mexicano (Canis lupus baileyi) tenía un hábitat gigantesco, comenzando desde el centro del país, pasando por Chihuahua y el Desierto de Sonora, una parte de Texas, Nuevo México y Arizona. Entonces, ¿qué pasó?

A inicios del siglo XX, se redujeron drásticamente sus presas naturales, los ciervos, por lo que lobos atacaban ganado, situación que Estados Unidos no dejó pasar y comenzaron campañas de exterminio. En México ganaderos cazaban lobos de manera desmedida. Para los años 50, habían logrado su cometido, la especie había sido erradicada.

Después de haber sido declarada como especie amenazada en el año 1976, Estados Unidos y México extrajeron a los últimos individuos encontrados en vida silvestre para comenzar un programa de reproducción para recuperar una población estable.