78 aniversario de la Expropiación Petrolera

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A 78 años de su expedición, recordamos las razones por las cuales se decretó la Expropiación Petrolera en nuestro país.

Eran las 10 de la noche del viernes 18 de marzo de 1938 cuando el presidente Lázaro Cárdenas informaba a la nación el decreto por el cual se nacionalizaba la industria petrolera en nuestro país.

En su discurso, el mandatario afirmaba que esta decisión se tomaba debido a que las compañías petroleras se habían negado al mandato de la Suprema Corte a pagar a los obreros “el monto de la demanda económica que las propias empresas llevaron a los tribunales judiciales por inconformidad con las resoluciones de los Tribunales del Trabajo”.

De esta actitud tomada por parte de las petroleras, el presidente Cárdenas afirmó:

Impone al Ejecutivo de la Unión el deber de buscar en los recursos de nuestra legislación un medio eficaz que evite definitivamente, para el presente y para el futuro, el que los fallos de la justicia se nulifiquen o pretendan nulificarse por la sola voluntad de las partes o de alguna de ellas mediante una simple declaratoria de insolvencia como se pretende hacerlo en el presente caso, no haciendo más que incidir con ello en la tesis misma de la cuestión que ha sido fallada.

Aunque la historia de la industria petrolera en nuestro país ya era extensa para aquel entonces, el presidente Cárdenas se refería concretamente a los siguientes eventos:

1935: Se forma el Sindicato Único de Trabajadores Petroleros.

1936: Se promulga la Ley de Expropiación Petrolera en el Diario Oficial de la Nación.

1937: El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana se va a la huelga al no encontrar respuesta a sus peticiones por parte de las compañías petroleras estadounidenses que operaban en el país. Ellos exigían:

  • Firma de un contrato colectivo de trabajo
  • Jornada laboral de 40 horas
  • Pago de salarios completos en caso de enfermedad
  • 65 millones de pesos para pago de salarios y prestaciones

A consecuencia de la huelga nadie pudo comprar gasolina y el presidente Cárdenas tuvo que intervenir para que el paro se levantara. Las empresas petroleras dijeron que no tenían fondos para cumplir lo que los trabajadores pedían, sin embargo una comisión investigadora demostró que era lo contrario. En este sentido, Cárdenas expresaría en su discurso de expropiación:

Han tenido dinero para armas y municiones para la rebelión. Dinero para la prensa antipatriótica que las defiende. Dinero para enriquecer a sus incondicionales defensores. Pero para el progreso del país, para encontrar el equilibrio mediante una justa compensación del trabajo, para el fomento de la higiene en donde ellas mismas operan, o para salvar de la destrucción las cuantiosas riquezas que significan los gases naturales que están unidos con el petróleo en la naturaleza, no hay dinero, ni posibilidades económicas, ni voluntad para extraerlo del volumen mismo de sus ganancia.

Y añade:

Examinemos la obra social de las empresas: ¿en cuántos de los pueblos cercanos a las explotaciones petroleras hay un hospital, una escuela o un centro social, o una obra de aprovisionamiento o saneamiento de agua, o un campo deportivo, o una planta de luz, aunque fuera a base de los muchos millones de metros cúbicos del gas que desperdician las explotaciones?

Después de meses de investigaciones la Suprema Corte de Justicia de la Nación falló a favor de los trabajadores y, en respuesta las compañías estadounidenses, retiraron sus fondos de los bancos mexicanos.

El viernes 18 de marzo de 1938, trataron de negociar el pago de las prestaciones a los trabajadores a cambio de rebajar tales y aumentar el número de empleados no sindicalizados, pero la respuesta fue rechazada por el presidente, quien esa misma noche emitiría su histórico mensaje.

 

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Un discurso de 2,911 palabras en el que el presidente establece las razones del conflicto, los retos, consecuencias y en el que pide a la “nación entera” su respaldo “moral y material suficiente para llevar a cabo una resolución tan justificada, tan trascendente y tan indispensable”. En él se estipula los iguiente:

1. Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a favor de la Nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carros tanques, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de las empresas que a continuación se enuncian:

  • Compañía Mexicana de Petróleo “El Águila”, S. A.
  • Compañía Naviera de San Cristóbal, S. A.
  • Naviera San Ricardo, S. A.
  • Huasteca Petroleum Company
  • Sinclair Piers Oil Company
  • Richmond Petroleum Company
  • California Standard Oil Company
  • Compañía de Gas y Combustible Imperio
  • Consolidated Oil Company
  • Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, S. A.
  • Sábalo Transportation Company
  • Clarita, S. A.
  • Cacalilao, S. A.

2. La Secretaría de la Economía Nacional, con intervención de la Secretaría de Hacienda, como administradora de los bienes de la Nación, procederá a la inmediata ocupación de los bienes materia de la expropiación y a tramitar el expediente respectivo.

3. La Secretaría de Hacienda pagará la indemnización correspondiente a las compañías expropiadas, en conformidad con lo que disponen los artículos 27 de la Constitución y 10 y 20 de la Ley de Expropiación, en efectivo y en un plazo que no excederá los 10 años.

En los días subsecuentes se realizaron manifestaciones en la Ciudad de México en apoyo a este decreto petrolero. De forma espontánea, ciudadanos de todos los extractos sociales y géneros realizaban colectas para reunir recursos y así poder pagar la indemnización a las compañías extranjeras que salían del país tras 76 años de permanencia. Las colectas reunieron el monto simbólico de poco más de 2 millones de pesos.

 

Apoyo

 

A continuación puedes escuchar el discurso de expropiación petrolera emitido por el General Lázaro Cárdenas.

 

 

Por si te preguntan…

Estos algunos de los momentos históricos más importantes de la industria petrolera en México.

1862: Se perfora el primer pozo petrolero en Tabasco. Maximiliano de Habsburgo decreta que toda explotación petrolera debe hacerse con consentimiento del gobierno mexicano. Se dan 38 concesiones a particulares.

1886: Las compañías estadounidenses El Águila y Water Pierce Oil Company inician operaciones en Veracruz.

1901: Porifio Díaz expide la “Ley del Petróleo”, con la cual se exime del pago de aranceles a los equipos necesarios para explotar el petróleo, los capitales invertidos quedaron libres de gravamen de toda obligación fiscal por un período de diez años. La producción pasa de 10 mil barriles a 12. 5 millones, aunque el país sólo recibió 26 mil pesos por ello.

1906: La Compañía de Petróleo el Águila construye la primera refinería de Minatitlán, Veracruz, y comienza a explorar nuevos yacimientos en Campeche, Chiapas, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz.

1909: Se promulga una nueva ley petrolera, en la que se aclara que la propiedad de los depósitos de combustibles minerales y materias bituminosas, eran derecho del dueño del suelo.

1916: La compañía norteamericana Huasteca Petroleum Company inicia la perforación del pozo N.° 4 de Cerro Azul, el cual producirá 89 millones de barriles durante 21 años.

1912: El presidente Francisco I. Madero impone la “Ley del Timbre”, que era un impuesto de “20 centavos por tonelada producida de petróleo”, lo que desató el repudio de las petroleras estadounidenses. Este impuesto nunca llego a aplicarse.

1914: Venustiano Carranza impone un impuesto de barra de 10 centavos por tonelada de petróleo exportada. Por su parte, los petroleros estadounidenses piden al presidente Woodrow Wilson la ocupación militar en la zona petrolera de nuestro país, invasión que jamás ocurrió.

1917. Se escribe en la constitución de nuestro país el Artículo 27, en el cual se establece:

Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los minerales o substancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos, contituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos, tales como los minerales de los que se extraigan metales y metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas. Los productos derivados de la descomposición de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos, los fosfátos susceptibles de ser utilizados como fertilizantes, los combustibles minerales sólidos, el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos.

1922: El gobierno de Álvaro Obregón (a cambio de reconocimiento diplomático estadounidense) firma un acuerdo no oficial con la Texas Oil Company, dejando sin efecto al artículo 27 constitucional. Al llegar Plutarco Elías Calles a la presidencia, desconocería estos acuerdos.

1935: Se forma el Sindicato Único de Trabajadores Petroleros

1936: El se promulga la Ley de Expropiación Petrolera en el Diario Oficial de la Nación.

1937: El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana se va a huelga.

1938: Se decreta la Expropiación Petrolera. El 20 de junio se estipula en el Diario Oficial la creación de Petróleos Mexicanos (PEMEX).